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jueves, 27 de mayo de 2010

Omar Khayyam: La Primavera Viene y se Va (*)

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La alegre primavera vino. Y con su marcha, se marchitó algo nuestra vida.

Pero, ¿por qué tenemos que entristecernos? ¡Bebe vino, amigo, camarada!

Un sabio proclamó: las tristezas son veneno; y el mejor antídoto es el vino.

Hasta para sortear las situaciones más peligrosas en que nos envolvamos

cuando, por una vida y por una sociedad más justa e igualitaria, luchemos.

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(*) Versión sacrílega de una rubayata de Omar Khayyam

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lunes, 24 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Alba de todos los tiempos (*)

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Quien tenga en este mundo un cacho de pan
y la humildad de una cabaña para cobijarse; 
quien no necesite ser esclavo ni esclavizar: 
quien sea humano entre la turba de infelices, 
oprimidos y explotadores, ese vivirá dichoso.


Su vida será cual alba de todos los instantes.
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(*) Versión Libre


viernes, 21 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Secretos de lo Eterno (*)

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Ignoras los secretos de lo Eterno: Yo un servidor de ustedes los desconozco.


Es imposible, para ti, comprender ese terrible acertijo: también lo es para mí.


Sin embargo, gente entendida avala y demuestra que en ese reino simulado,


por detrás del enigmático subterfugio que todo nos oculta, corren rumores


comprometedores sobre ti, y sobre mí... ¡No importa! Cuando sea levantada


esa secretísima cortina, no estaremos aquí para contemplarlo, ni tú, ni yo...

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(*) Versión libre. Título inventado

viernes, 19 de diciembre de 2008

Kaddur M'Jamsadchi: 'Para ser feliz'

Una receta 'para ser feliz' (*) de Kaddur M'Jamsadchi (1)
Para ser feliz (*)

Por Iswe Letu

//Qué hace falta para ser feliz (+)
Qué me falta para vivir feliz
//La salud
Salud en la lucha
//Una salud total
Una salud germinal
//De carne y sangre
De temple y caudal
//De perfume y amor
De mina y temblor
//Y los montes en flor
Y los cánticos a flor
//Y el aire purificado de 'Min Yibalina' (2)
Y el aire magnetizado de mi rebelión.

//Y el pueblo de pie deshaciendo las tormentas.
Y el pueblo en pie recogiendo la cosecha.
Y el proletariado erguido asaltando la banca.

Y los busco sin encontrarlos en parte alguna.


Kaddur M'Jamsadchi (1)
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(*)Poema de Kaddur M'Jamsadchi

(+) Con dos rayas inclinadas (//) los versos de Kaddur

(1) Nació el 8 de agosto de 1933 en Aumale (hoy rebautizado como Sur-Al-Ghozlan), al sudeste de Argel. Ha escrito en francés y árabe, para la radiodifusión argelina, dramas como Les vipéres y L'orgueil du male y el cuento Le coq du bûcheron. Sus poemas, novelas y artículos han aparecido publicados en Simoun, Revolution Africaine, Dialogues, Poésie Vivante, Atlas-Argerie y en diversas antologías. Sos obras principales son: La dévoilee, (teatro, Rodez, Éds. Subervie, 1959); Le silence des cendres (Novela, Rodez, Eds. Subervie, 1963) y Oui Algérie (poemas, 1966)

(2) Min Yibalina (Min Djibalina): 'De nuestras montañas', palabras iniciales en árabe de un himno revolucionario argelino.

martes, 9 de septiembre de 2008

José Mª Amigo Zamorano: Luchando contra el olvido

José Mª Amigo Z. versiona o parafrasea o interpreta, eso si libérrimamente, el poema 92 (pag.146) de la antología titulada 'Poesía Anónima Africana' del cubano Rogelio Martínez Furé.

"...
¡A tu salud!
Cuando llegue la hora, dijiste.
Siento que le hora está llegando.
Y te oiré en la puerta hablar:
-¡Oh!, dime, hijo, lo que hiciste:
¿Cerraste mis fríos párpados?
¿Rapaste cabellos y uñas?
¿Me cubriste con cariño? ¡Di!
¿Hiciste gastos en bebidas?
¿Entonaste mis alabanzas?
¡Habla, es tu padre quien lo pide!
Y yo, su vástago, responderé
con la cabeza arrebolada
por una emoción momentánea:
-Cuando tu partiste del país
(allí reinaba la tristeza)
adonde mi madre y tu esposa
enjardinó aquellos corrales
alegrando con sus arcoiris
esa realidad cenicienta,
yo, tu hijo, ¿me perdonarás?
no cerré tus ojos helados,
ni corte cabellos y uñas,
ni te abracé con mi cariño
o pagué bebida a los borrachos.
Pero, a mi modo, canté tus loas
a mi espíritu entristecido
prefiriendo el recordarte
así, cogiéndome la mano,
caminando hasta las eras,
por la tarde, a trillar la mies;
o coger tu botella de vino,
fresca, del arroyo cercano...
Es un secreto, loa única,
personalísima para ambos,
que te voy a desvelar aquí:
Seguí la tradición del vino.
Para demostrártelo ahora
echaré un trago de optimismo
como lucha contra el olvido.
¡Recordándote siempre, padre!
¡A tu salud!